Si la funda de su sofá no cierra porque el tirador se ha roto o el carro se ha salido, no es necesario comprar una funda nueva. Si la cremallera está íntegra, realizamos el cambio del carro para que el cierre vuelva a ser funcional.
Si la funda de su sofá no cierra porque el tirador se ha roto o el carro se ha salido, no es necesario comprar una funda nueva. Si la cremallera está íntegra, realizamos el cambio del carro para que el cierre vuelva a ser funcional.
Este reparación se centra en recuperar la utilidad de las fundas de sofá mediante el cambio de los elementos de cierre desgastados:
Evaluación del carril: Se comprueba que los dientes de la cremallera (ya sea de plástico o espiral) no estén dañados.
Cambio de cursor: Se retira el carro antiguo y se coloca uno nuevo del tamaño exacto, adecuado para el uso frecuente que requiere un sofá.
Instalación de topes: Se fijan nuevos topes en los extremos de la cremallera para asegurar el recorrido del carro y evitar que se salga de nuevo.
Resultado funcional: La funda vuelve a cerrar correctamente, manteniendo la tensión necesaria para el ajuste al sofá.
Es una opción económica para evitar el alto coste de sustituir fundas a medida o comprar un juego de sofá nuevo.